Extracción manual, peeling, mascarilla personalizada y masaje facial. En cabina, con protocolo adaptado a lo que tu piel necesita en cada sesión.
La higiene facial en cabina es el tratamiento de belleza más fundamental y, paradójicamente, el que más diferencia nota la piel cuando se hace bien. No es simplemente lavarse la cara: es un protocolo completo de limpieza profunda, extracción de impurezas, renovación celular y tratamiento activo que no puede replicarse en casa.
Con el tiempo, la piel acumula células muertas, sebo, contaminación y restos de cosméticos que obstruyen los poros y apagan el tono. Una higiene facial profesional saca todo eso, cierra y desinfecta los poros, y deja la piel preparada para absorber los principios activos de cualquier tratamiento cosmético posterior.
En Spazio trabajamos con protocolos adaptados al tipo de piel de cada persona. No hay un único "tratamiento estándar": en cada sesión evaluamos el estado actual de la piel y ajustamos los pasos en consecuencia.
"Una piel bien limpia absorbe el triple de los productos que aplicas después. La higiene facial no es un lujo: es el cimiento de cualquier rutina de cuidado."
Hay algo que nos distingue de la mayoría de centros de estética: la cabina de Spazio está dentro de una clínica de medicina estética. Eso parece un detalle, pero no lo es.
Cuando la esteticista trabaja tu piel y detecta algo que va más allá de lo estético —una lesión que debería valorar un médico, un brote que no responde a tratamientos de cabina, una mancha que ha cambiado— puede consultar directamente con la doctora en el mismo espacio. Sin necesidad de derivarte a otro sitio, sin esperas.
La mayoría de centros de belleza no tienen esa posibilidad. En Spazio sí. Es la diferencia entre una higiene facial en un salón y una higiene facial con respaldo médico.
Además, para quienes combinan tratamientos de medicina estética (botox, rellenos) con cuidados de cabina, la higiene facial previa potencia el resultado de los tratamientos médicos. Es parte de un enfoque integral que en muy pocos sitios está disponible en el mismo lugar.
Cada sesión sigue un orden de pasos que maximiza la eficacia de la limpieza y deja la piel en el mejor estado posible.
La esteticista evalúa el estado de la piel al inicio de la sesión: tipo, textura, zonas conflictivas, nivel de hidratación. El protocolo se ajusta en función de lo que ve.
Retirada completa de maquillaje, protector solar y restos del día con productos limpiadores adaptados al tipo de piel. La base para que todo lo demás funcione.
Eliminación de células muertas y desincrustación de impurezas. Libera los poros y prepara la piel para la extracción.
Aplicación de vapor para ablandar el contenido de los poros y facilitar la extracción sin traumatizar la piel.
El paso más importante y el que más diferencia a una higiene profesional. Extracción poro a poro de puntos negros, comedones y grasa acumulada.
Cierre de poros, cauterización y aporte de oxígeno a la piel. Reduce el enrojecimiento post-extracción y previene infecciones.
Masaje sobre rostro, cuello y escote para activar la circulación, drenar y relajar. Mientras actúa la mascarilla, a veces se extiende al cuello, hombros o brazos.
Mascarilla adaptada al tipo de piel y al estado en que se encuentra ese día: calmante, hidratante, nutritiva, reguladora. Para terminar y dejar la piel restaurada.
Los beneficios se acumulan con las sesiones. Una higiene facial puntual mejora la piel de forma visible; una rutina regular transforma su estado a largo plazo.
La eliminación de células muertas y la activación de la circulación dan a la piel ese aspecto más vivo y luminoso que se nota desde la primera sesión.
La extracción manual elimina el contenido de los poros obstruidos. Con sesiones regulares, los poros se van reduciendo visualmente.
Una piel limpia absorbe hasta el triple de los activos que aplicas después. La higiene facial multiplica el efecto de tu rutina cosmética diaria.
Mantener los poros limpios es la primera barrera contra la formación de nuevos granos. Especialmente efectivo en pieles con tendencia al acné no inflamatorio.
La acumulación de células muertas contribuye a que la piel se vea apagada y envejecida. La renovación celular regular mantiene un aspecto más joven y saludable.
Las pieles mixtas o grasas se equilibran progresivamente con las higienes regulares. Menos brillo, menos obstrucción, mejor textura.
La higiene facial está indicada para todas las pieles. Lo que varía es el protocolo y la frecuencia recomendada.
La que más se beneficia de las higienes regulares. Poros obstruidos en la zona T, puntos negros, brillos. Frecuencia ideal: mensual. El protocolo incluye extracción más intensiva y mascarilla reguladora.
También acumula células muertas, pero la extracción es más suave. El énfasis está en la exfoliación cuidadosa y la mascarilla nutritiva o hidratante. Frecuencia: cada 6-8 semanas.
Requiere un protocolo más delicado: sin vapor directo, extracción mínima, productos calmantes. Es perfectamente posible realizar higienes faciales en pieles sensibles adaptando cada paso.
La renovación celular se ralentiza con la edad. La higiene facial acelera ese proceso, mejora la luminosidad y prepara la piel para tratamientos antienvejecimiento más específicos. Frecuencia: mensual o cada 6 semanas.
En Spazio la cabina de estética y la consulta médica comparten espacio. Eso nos permite algo que la mayoría de centros de belleza no puede ofrecer: si durante tu higiene facial la esteticista detecta algo que merece una valoración médica, la doctora puede verlo en el mismo momento.
Y si ya eres paciente de la doctora, combinar higienes faciales con tus tratamientos de medicina estética mejora y prolonga los resultados de ambos. Una piel bien preparada responde mejor a cualquier tratamiento, estético o médico.
Los precios varían según el protocolo de higiene y si se complementa con tratamientos adicionales. Consulta disponibilidad y precios actualizados directamente.
Consulta siempre el precio actualizado al reservar. Posibles variaciones por promociones puntuales o "jornadas" temáticas.
Reserva tu higiene facial en Spazio. La esteticista analiza tu piel al inicio de la sesión y adapta el protocolo a lo que necesitas ese día. Sin packs fijos, sin protocolos estándar.